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Hay unas preguntas que suelo recibir mucho y todas ellas hacen referencia a esta misma duda:

  • ¿Debo aprenderme las canciones de memoria?
  • ¿Tengo que saber de memoria la canción X para pasar a la siguiente del curso?
  • ¿Me la tengo que aprender sin mirar el diapasón y de memoria?

Estas preguntas son muy comunes y también comprensibles, debido a que en gran parte, saber algo de memoria es síntoma de que dominamos un tema. No obstante, la música no es comparable con memorizar un discurso o un temario de historia para un examen final. La música es ante todo un lenguaje y lo explico a continuación.

La música como lenguaje

En el aprendizaje de un idioma, por ejemplo el inglés, podemos aprender las reglas gramaticales para aplicarlas en otros contextos. A esto se le llama aprendizaje deductivo, es decir, deducimos lo que se usará en otra construcción gramatical a partir de una regla o fórmula que aprendemos.

En otras palabras, vamos de lo general a lo particular. O memorizamos la regla y la aplicamos.

Por ejemplo: Cuando usamos el presente simple, a la tercera persona del singular, He, she, it, debemos añadir una S al final del verbo.

El opuesto al aprendizaje deductivo, es el inductivo, que ocurre cuando a partir de una situación muy específica, encontramos patrones que se repiten, pero siempre desde un punto de vista práctico. Es decir, vamos de lo particular a lo general.

Por ejemplo si vemos una película o vamos a Londres y escuchamos una frase que la dice todo el mundo. Ahí no te paras a pensar en la gramática de la frase, es decir, la memorizas casi sin querer porque la has escuchado en distintos contexto y ya cuando te la sabes ves que tiene unas reglas gramaticales.

¡El gran problema!

¡¿Y esto qué tendrá que ver?!

El punto conflictivo de alguien que aprende a tocar la guitarra o cualquier otro instrumento es que siempre – o casi siempre – usa el aprendizaje deductivo. Es decir, me aprendo una fórmula o un patrón de escalas, por poner un ejemplo, y con esto ya será suficiente – supuestamente- para poder usarlos en otras situaciones.

“Ya me sé la escala de blues, ahora necesito saberme otra escala distinta”.

Por el lado opuesto, digamos que te gusta mucho Jimi Hendrix y te aprendes casi todos sus solos de guitarra. Un día, decides buscar información sobre la escala de blues y te das cuenta de que lo que toca Hendrix tiene mucho que ver con esa escala que estás aprendiendo.

Consecuentemente, a través de su música, analizando algo particular, has aprendido a formar una escala y el contexto en que se usa. Eso es el aprendizaje inductivo, has ido de lo particular a lo general.

Por esta razón, insisto tanto en tocar solos o canciones de distintos artistas porque es una manera de aprender un lenguaje a través de un guitarrista.

Mirémoslo desde otro ángulo. Imagínate aprender un idioma sólo memorizando palabras:

  • To eat (comer)
  • To drink (beber)
  • To drive (conducir)
  • To sleep (dormir)

Ahí no hay contexto alguno y así será muy difícil aprender un nuevo idioma. Pero si vas a Inglaterra y convives con un inglés que te dice:

Mi perro se come mis calcetines.

Será más probable que retengas ese verbo y que incluso aprendas a decir calcetines en inglés. porque hay más contexto, hay una persona que te lo dice y a lo mejor te lo dice como una anécdota, mientras te bebes una cerveza en un Pub, con música de fondo y mientras te comes una hamburguesa, con lo cual todos tus sentidos han sido estimulados mientras recibías el input de esa frase.

Con la música sucede lo mismo, es mucho más sencillo aprender a tocar la pentatónica menor a través de una canción de BB King (aprendizaje inductivo) que solamente tocando la escala de arriba a abajo (deductivo).

Memorizar o no memorizar, esa es la cuestión

Con lo cual, a la pregunta de si debemos memorizar o no memorizar las canciones que aprendemos, la respuesta es: depende del objetivo.

Tocar para para acumular conocimiento:

En primer lugar, déjame decirte que la gran mayoría de canciones que aprendas de memoria, las vas a olvidar. Solo las recordarás si son extremadamente sencillas, si las tocas regularmente o si han significado mucho para ti sentimentalmente hablando. Es decir, te vas a aprender miles de canciones que si no las repasas, caerán en el olvido.

¿Entonces para qué tocar canciones si no me acordaré de ellas?

Pues por una razón que se llama aprendizaje acumulativo. Todo lo que aprendas en la guitarra no va a ser en vano porque cualquier acorde, patrón de arpegios, etc., tarde o temprano acabarás tocándolo en otro momento. Además, cuantas más cosas nuevas aprendas, más sencillo será aprender piezas musicales mucho más exigentes.

Es un aprendizaje en el que se acumula experiencia, para reconocer caminos que ya has recorrido anteriormente y conectar el nuevo conocimiento con el conocimiento ya adquirido o acumulado.

Memorizar cuando tienes una actuación:

A veces también puede suceder que debemos memorizar una lista de canciones para tocarlas en un concierto, en este caso, la memorización de una pieza musical está motivada por un evento futuro. Con lo cual, sí tiene sentido memorizar una canción a conciencia, es decir, mediante estrategias de aprendizaje y repitiendo mucho.

Cuando el evento pasa, dejas de tocar las canciones y probablemente olvidas la mayoría de las mismas.

Aprender sin memorizar:

El tercer escenario es bastante frecuente. Por ejemplo, cuando haces un curso de guitarra y te estás aprendiendo una pieza musical y no sabes cuándo pasar a la siguiente. Aquí NO tienes que memorizar la canción y tampoco se te pide que no mires el diapasón. Lo único que debes tener presente son estos tres puntos:

  • Poder tocar la pieza musical a una velocidad moderada y que te sientas cómodo pero no relajado.
  • Que la pieza musical suene medianamente bien, con el menor número de notas que trasteen.
  • Que suene alto y claro sin llegar a ser estridente. (Es decir, no rasguear de manera agresiva si tocas acordes o no tirar de las cuerdas con demasiada fuerza si tocas punteo).

Resumen

Recuerda siempre cuál es tu objetivo final. Si yo como profesor pido a mis alumnos que toquen X pieza musical no es porque quiero que la memoricen, es porque veo conveniente y necesario que pasen por ese camino o entrenamiento para poder alcanzar un objetivo.

Es decir, necesito que aprendan a manejarse con ciertos acordes, ritmos o punteos para que lleguen al destino final que quieren: Tocar aquello que más les motiva.

¿Y tú? ¿memorizas las canciones cuando tocas la guitarra? deja tu comentario debajo

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